Presente en muchos de los alimentos que consume, la lecitina de soja se obtiene, como su nombre indica, de las habas de soja. A continuación vamos a hablarle de uno de los beneficios que puede aportarle la lecitina de soja. Estos beneficios justifican su presencia en los productos que comemos.
Lecitina de soja: la protectora de nuestras células nerviosas
En primer lugar, hay que señalar que la lecitina de soja es por naturaleza un producto lipídico. Es decir, tiene un aspecto aceitoso. Como subproducto del aceite de soja, se obtiene por prensado en frío y posterior decantación de la semilla de soja. El resultado es el aceite de soja y la lecitina.
La lecitina de soja es de color amarillento y prácticamente inodora. Esta notable ventaja permite utilizarla fácilmente en diversos campos. Algunos ejemplos son la farmacología, la cosmetología y la industria alimentaria.
Con los años, su uso se ha extendido. Sobre todo en la industria alimentaria. Esto se debe a que muchos de sus componentes son idénticos a la composición de nuestro sistema cerebral.
Además, algunos de estos componentes naturales son famosos por sus beneficios para el cerebro. Es el caso de los fosfolípidos, que son, en definitiva, ácidos grasos poliinsaturados.
Sus ventajas
La lecitina de soja también tiene numerosos beneficios para el hígado y el sistema cardiovascular. Sin embargo, es importante ser sensato y moderado en su consumo. Si es posible, elija productos sin OMG y preferiblemente ecológicos. Las certificaciones están ahí para ilustrarle al respecto.
La lecitina de soja está disponible en diversas formas para adaptarse a sus necesidades. En polvo, gránulos o cápsulas, usted elige.